sábado, 11 de enero de 2014

Batman Año Uno: los orígenes de la oscuridad

Tras mucho debatir conmigo misma con qué héroe quería empezar, mi pasión por la lectura nocturna inclunó la balanza hacia el Hombre murciélago. Junte a mis consejeros y el voto fue unánime: Año Uno sería mi primera aventura con Batman. Tras añadirme una serie de lecturas imprescindibles del magnate de empresas Wayne, que irán cayendo con el tiempo, me dispuse a esclarecer los orígenes del héroe en las sombras. La penumbra de la habitación es la compañera perfecta para este cómic.


La protagonista indiscutible de este primer capítulo en la carrera del guardián nocturno, es la propia ciudad de Gotham. Infectada por el virus de la corrupción y el poder, dos personas deciden abrirse paso entre la putrefacción que llena las calles y los corazones de los habitantes.

Estrenando destino, en un funesto intento de empezar de nuevo, el Teniente James Gordon empieza una laberíntica carrera policial en la cloaca del mundo, donde la justicia y el respeto vienen empuñados por el cuerpo de la Ley dejando un regusto metálico a sangre por donde pasa.


En su constante y desesperada lucha interna por encajar en el enjambre de víboras donde ha ido a parar, su familia y su futuro se verán amenazados por sus propios compañeros de patrulla. Todo ello pondrá a prueba sus limites y su propia consciencia, que no dejará amedentar con la primera herida que sangre.

Pero el germen que ha malogrado el carácter de Gotham no sabe Bruce Wayne ha crecido. Es hora de que el huerfano millonario vuelva al que antaño fue su hogar para poner en práctica su ideal de limpieza criminal y justicia nocturna.


Interesante evolución de dos personas abriéndose camino entre el fango, luchando día a día contra los impedimentos físicos y peligrosos que se ponen en su camino. Intento poner algo de orden desde dentro del propio cuerpo, Gordon impondrá sensatez actuando conforme a una moral digna y escasa por aquellos lares.

Por el contrario, las primeras andanzas de Batman demostrarán la necesidad de una entrega no solo mental, sino física y de medios muy superior a lo que él mismo tenía en mente. Aprendiendo poco a poco de sus errores, irá forjándose una mala reputación a la vez que cubre sus huellas.


No es lo normal ver a un Bruce Wayne recibiendo palizas en los suburbios de la peor calaña, pero los comienzos no son fáciles para nadie. Y es su ciega entrega la que le permitirá ir escalando en la pirámide criminal para conseguir su objetivo.

Arriesgando no solo su integridad física, sino la de sus mas allegados, nada les detendrá ante la posibilidad de erradicar la pestilencia que ha cubierto de moho los corazones de aquellos con poder para hacer y deshacer a su antojo en Gotham.


Con una mujer embarazada y la presión del departamento y sus sucios métodos, Gordon encontrará cierto alivio en compañías cálidas que mancharán su conciencia y le empujarán a la tentación de dejarse ensuciar por la contaminación social. Sin embargo, ningún héroe ha llegado a la cima sin desafíos.
 
Cuando la maldad llega hasta las raíces de una ciudad, las pocas esperanzas de luz a veces tienen que venir de la oscuridad, y por ello el destino pone los caminos de estos dos héroes en la misma dirección.


Saben que no pueden hacerlo solos, que en algún momento necesitarán un aliado, o una cara pública que restaure la esperanza a la población, o un justiciero que se manche las manos en las sombras haciendo lo necesario. Es el inicio de una relación que puede suponer un futuro distinto, una nueva era de justicia.

Una historia que no necesita villanos, pues su único proposito (y que logra de manera magistral) es iniciarnos en un ambiente en decadencia, necesitado de un soplo de aire fresco, así como los primeros pasos hacia una alianza contra el crimen. La dificultad de los inicios y las venas contaminadas de un ambiente donde reina el desdén y la violencia.


Primer vistazo a un panorama deplorable, amenazador y terrorifico, donde la única luz al final del tunel viene acompaña con un batir de alas y algun arañazo feroz. Con las apariciones de Harvey Dent y la Gatita, en sus primeros pasos.

Bajo la pluma de su creador, el gran Frank Miller  (autor de obras como 300 o Sin City, ambas en mi lista personal de deberes), los diálogos mezclan el rasgo vulgar de las conversaciones déspotas callejeras, con el pensamiento firme de la narrativa con monólogos interiores. El matiz de las reflexiones que en realidad marcan las pautas de la historia, te sumerge de lleno dentro de la cabeza de los protagonistas, haciendote parte de cada viñeta.

Esta historia sobre la creación de la leyenda será más tarde usada por el propio Christopher Nolan en la primera entrega de su propia visión cinematográfica de Batman.


David Mszzucchelli añade el trazo realista y definido, bañado en tonos oscuros y nocturnos que evocan al estilo clásico de novela negra, sumergiendo a Batman en un aspecto tenebroso que determina el caracter del héroe.

En la edicción de ECC podemos encontrar un epílogo del propio Mszzucchelli en forma
de recorrido por la evolución del personaje, tanto por historia como por dibujo, para terminar con el guión original casi íntegro y algunos bocetos de la obra. Una gozada para aquellos que como yo, se sienten atraídos por el Hombre Murciélago.


Ha sido un acierto empezar con este comic en el mundo de Batman, pues me ha dejado con ganas de mucho más

"Tengo un amigo en camino que quizás pueda ayudar".

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