lunes, 20 de febrero de 2012

Injusticia 1: Los Oscars no son para los guapos

A lo largo de los días que faltan para la entrega de los Oscars (madrugada del 26 al 27 en horario español) os iré dando pinceladas de sus nominaciones más jugosas y las quinielas que suenan como ganadoras. Pero hoy el tema a tratar es otro, y es que me encuentro muy enfadada con estos premios, de los cuales estoy cada vez más convencida de su injusticia por varios motivos, el de la entrada de hoy: los "guapos" de Hollywood son discriminados a optar a dichos premios por el hecho de que "lo tienen todo ganado con su físico".



Es impresionante el numero de películas que reciben galardones mientras que su actor protagonista lo pierde por ser un "guapo del cine". Dichos premios (que ya de por si arrastran polémica sobre su la temática influye o no en sus decisiones/censuras) castigan a los actores/actrices por su atractivo físico. Basta oír nombres de grandes actores que a día de hoy no se han llevado ninguna estatuilla pese a haber hecho ganar más de uno a más de una película. Véase: Brad Pitt, Leonardo Dicaprio, Richard Gere, Tom Cruise o Johnny Depp, por citar algunos. Pero no es una cuestión que abarca solo los "tiempos modernos", ya en el pasado nos encontrábamos con actores de la talla de James Dean, Steve McQueen, Tyrone Power, Cary Grant o Robert Taylor, que se quedaron con las manos vacías por tener "una cara bonita".

Veamos un ejemplo más detallado: Tom Cruise perdió en 1989 contra Daniel Day Lewis (próximo Lincoln cazavampiros), y ambos interpretaban su papel desde una silla de ruedas. Cruise en Nacido el 4 de Julio, y Lewis en Mi pie izquierdo. El primero de ellos ganó el Globo de oro a mejor actor, mientras que su contrincante se llevó la estatuilla (eso de que los Globos de oro son los predecesores de los Oscars parece que no siempre se cumple).

La teoría de los críticos es que los guapos ya lo tienen todo, y tienen asegurado sus papeles para determinadas películas, mientras que es más difícil resaltar sin ese "don". Esto es lo que me parece una estupidez de tamaño industrial. Vamos a ver, que yo me entere: ¿por ser guapo ya aseguras que tienes que hacer un papel increíble y conseguir que el publico se olvide de quien eres para pensar solamente en el protagonista de la historia que cuentas? Eso no tiene ni pies ni cabeza. Para empezar, por el hecho de ser "el guapo de Hollywood" tu rostro es más conocido, y por tanto es más difícil conseguir separar al espectador de tu nombre y tu persona real, y meterla en la piel de un personaje. Y segundo, no se está teniendo en cuenta los papeles que no tienen nada que ver con el físico, como por ejemplo Brad Pitt en El curioso caso de Benjamin Button, donde "guapo" como tal aparece 20 minutos. Otro ejemplo, Johnny Depp en Eduardo Manostijeras, dónde hay que tener un gusto algo extraño para denominarlo como un físico guapo. Y sin embargo hace un papelón. Ambos han perdido sus nominaciones en dos ocasiones.

Las únicas veces que un "guapo" ha conseguido un oscar ha sido porque para hacer el papel se ha requerido que cambiase su físico, como es el caso de Geroge Clooney hace seis años por Syriana, donde tuvo que engordar considerablemente para conseguirlo. El caso más sonado ha sido el de Leonardo Dicaprio, que es considerado por muchos críticos de Hollywood como el mejor actor de su generación, y sin embargo aun no tiene ninguna estatuilla: fue el único que no se lo llevó por Titanic, pese a estar nominado. Mencionemos algunos casos más para aquellos que aun duden: Cruise perdió en 1996 por Jerry Maguire frente a Geoffrey Rush por Shine, también perdería como secundario por Magnolia (1999) frente a Michael Caine de Las normas de la Casa de la Sidra.

Su única esperanza es que cuando sean viejos y dejen de ser "tan atractivos", la academia se apiade de ellos y reconozca su talento. El mismísimo Brad Pitt ha dicho en una ocasión: 
"Creo que a mi no me tienen en cuenta para eso. No sé. Lo único que no quiero es que me den uno cuando sea viejo y sientan compasión hacia mi. ¡Eso no es lo que quiero!". Este año se encuentra nominado a mejor actor por Moneyball.
Otro caso sonado fue el de Paul Newman, a quien finalmente premiaron. Pero para cuando le dieronEl color del dinero (1986), el actor no se presentó a la ceremonia (total, sabiendo que no se lo iban a dar por ser guapo y tener esos ojazos). Un año antes de eso, le habían entregado un Oscar Honorífico, a lo que comentó:
la estatuilla a él ya no le importaba. Incluso sabiendo que partía como favorito en todas las criticas y premios por
"No creo que me dieran el Oscar por El color del dinero, sino por el conjunto de mi trabajo, lo cual es divertido, porque he conseguido uno por el conjunto de mi trabajo, antes de que me lo dieran por esa misma razón."
Newman, que al final terminó muy cabreado con todo esto de los premios por considerarle superficial (y quien no), aseguro a los medios que su persecución de la estatuilla había sido 
..como seguir a una mujer durante 80 años. Finalmente, cuando ella se rinde, él dice: "lo siento, lo siento. Estoy muy cansado"
(Fuente declaraciones: Cinerama)

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